Un buen año para las tortugas marinas

No cabe duda de que 2020 ha sido un año de retos y situaciones inesperadas, nos vimos obligados a hacer un alto en nuestra vida y cambiar nuestra rutina por completo, pero es importante reconocer que, gracias a esta pausa obligada, la vida silvestre ganó un poco de libertad. Todos fuimos testigos de cómo, debido a la ausencia de ruido y de personas, un gran número de especies salvajes se aventuraron a explorar las calles de ciudades y adentrarse en espacios normalmente ocupados por seres humamos.

En Quintana Roo pudimos constatar el impacto positivo de nuestro confinamiento, ya que al convertirse las playas en un lugar “libre de humanos”, se registró un aumento significativo en el número de nidos de tortuga marina. Aunado a esto, es importante reconocer que de igual manera las autoridades locales realizaron una gran labor. Desde el mes de mayo, personal de Ecología y la Policía Turística de Cancún se dio a la tarea de recorrer las playas para realizar trabajos de supervisión de los nidos, los cuales se extendían a lo largo de más de 10 kilómetros.

De acuerdo con cifras oficiales, a mediados de noviembre de 2020, la Dirección General de Ecología resguardó más de un millón de huevos pertenecientes a cuatro especies distintas de tortuga marina y, de igual manera, se lograron proteger hasta seis nidos de tortuga Laúd, una especie muy poco frecuente en las playas de Cancún. En la temporada de anidación del año pasado se registró únicamente un nido de dicha especie.

También es importante reconocer el esfuerzo que realizan los hoteles que se encuentran en las zonas de anidación, como es el caso del hotel Sunset Royal de Grupo Sunset World, que año tras año reafirma su compromiso con la conservación de esta especie en peligro de extinción al resguardar los nidos y liberar cientos de crías de tortuga marina cada año.