Celestún, un paraíso ecológico

La naturaleza es realmente increíble y si prestamos más atención puede llegar a sorprendernos de verdad. La relación que guardamos con los seres vivos con los que compartimos el planeta es realmente estrecha, dependemos unos de otros y es nuestra labor respetarla, cuidarla y conservarla.

Un ejemplo de ese respeto y amor es Yatzil, el mapache rescatado que vive en un santuario natural en Celestún, Yucatán; un verdadero paraíso natural. Yatzil fue abandonado desde muy pequeño por su madre, pero afortunadamente fue rescatado y recibió los cuidados necesarios hasta que logró convertirse en un joven e independiente mapache que ahora corre por más de 20 hectáreas de selva.

El paradisíaco municipio de Celestún en el estado de Yucatán es considerado un verdadero paraíso ecológico, ya que forma parte del patrimonio mundial de la reserva de la biósfera de Celestún y fue declarado refugio oficial faunístico desde 1979.

Celestún es una de las joyas de la península de Yucatán y ofrece la oportunidad perfecta para disfrutar unas increíbles vacaciones ecoturísticas, lejos del ruido y el estrés de la ciudad, su paisaje es la combinación perfecta de vegetación y hermosas playas de arena blanca. Brinda a sus visitantes opciones para nadar y bucear, además de observar a los flamencos rosas en su hábitat natural; que, aunque parezca increíble, son los flamencos más rosas del mundo, su hermoso color se debe a la concentración de caroteno en el agua.

Lugares como este hacen de la península el lugar ideal para entrar en contacto con la naturaleza, relajarse y valorar las maravillas de la Madre Naturaleza.