Leyendas mayas: Cuentos para dormir de una antigua civilización (Segunda parte)

En la segunda parte de nuestro blog relataremos dos leyendas mayas:

1. La historia de amor entre Sac-Nicté y Canek, que cuenta la razón por la que la ciudad de Chichén Itzá fue abandonada por sus habitantes.
2. La leyenda del enano de Uxmal, que habla de un singular rey que construía espectaculares estructuras.

La leyenda de Sac-Nicté y Canek

La princesa Sac-Nicté, cuyo nombre quiere decir flor blanca en maya, nació en Mayapan, el poderío de 3 territorios que convivían en paz: Mayab, Uxmal y Chichén Itzá. Canek, que quiere decir serpiente negra, era un valiente príncipe de noble corazón. Al cumplir 21 años, Canek fue nombrado rey de Chichén Itzá, y ese mismo día conoció a la princesa Sac-Nicté, quien en ese entonces tenía 15 años. Desde ese momento se enamoraron, sin embargo, la princesa estaba destinada a contraer matrimonio con Ulel, el príncipe de Uxmal.

La leyenda cuenta que uno de los consejeros de la princesa le llevó a Canek el mensaje de que, el día de la boda de la princesa con Ulel, ella lo estaría esperando entre flores verdes, pero antes de que el destino se volviera en su contra, sería necesario que Canek peleara por ella.

El día de la boda, Canek llegó acompañado por 60 de sus mejores guerreros, se dirigió hasta el altar y, exclamando su grito de combate ¡Itzalán!, ¡Itzalán!, tomó a la princesa y se la llevó. Ulel, enfurecido, declaró la guerra: Mayapán y Uxmal contra Chichén Itzá. Los habitantes de esta ciudad huyeron, abandonando sus hogares y templos, liderados por el rey Canek de la mano de su amada Sac-Nicté. Cuando los ejércitos de Uxmal y Mayapán llegaron, encontraron la ciudad de Chichén Itzá completamente abandonada.

El enano de Uxmal

La leyenda de Uxmal, que se pronuncia “ushmal”, cuenta que hace mucho tiempo en una antigua ciudad maya, una vieja hechicera que no podía tener hijos le pidió al dios Chic Chan tener uno, y este le dijo que consiguiera el caparazón de una tortuga. Pocos meses después, de ese caparazón nació un niño muy pequeño y diferente, era enano, de color verde y cabello rojo.
Un buen día, el enano encontró un instrumento musical que le pertenecía a su madre, y comenzó a tocarlo. Se decía que cuando alguien tocaba ese instrumento, el reinado del actual rey llegaba a su fin. El rey, muy enojado al escuchar la música que salía de aquel instrumento, decidió darle al enano tres pruebas.

Para la primera, le pidió que construyera un camino largo de color blanco. Para lograrlo, el enano utilizó sus poderes mágicos y construyó un camino entre las ciudades de Uxmal y Kabah. La segunda prueba consistía en construir, en tan solo una noche, la pirámide más grande que jamás se hubiera construido y, a la mañana siguiente, la pirámide estaba lista. La última prueba se trató de una especie de competencia en la que el rey y el enano debían romper cocos con la cabeza hasta que alguno de los dos muriera. El enano tenía la cabeza tan dura que logró superar la prueba sin problemas. El rey murió y el enano se convirtió en el nuevo rey de Uxmal.