Leyendas mayas: Cuentos para dormir de una antigua civilización (Primera parte)

La mitología maya se basa en la religión y tradiciones de una civilización de 3000 años. El territorio maya comprendía una amplia región llamada Mesoamérica, lo que hoy se conoce como los estados mexicanos de Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco, Yucatán, además de algunas regiones de Centroamérica. A pesar de que muchos textos mayas fueron quemados durante la conquista española, algunas leyendas lograron sobrevivir se cuentan hasta el día de hoy.

En la primera parte de este blog relataremos:

1. La leyenda de los aluxes, seres místicos que, si se les respeta, cuidan a sus dueños.
2. La leyenda de la Xtabay, que cuenta la historia de un licor que se produce en la península de Yucatán.

La leyenda de los aluxes

Los aluxes (se pronuncia a-lu-shes) son seres diminutos hechos de arcilla, que se esconden y protegen al dueño de la casa o las tierras en donde viven. Una vez que los aluxes eran moldeados, se rezaba por ellos y se les hacían ofrendas para que cobraran vida.

Los aluxes son fieles a los dueños del territorio que habitan y traviesos con los extraños, cuando la casa o propiedad cambia de dueño, los aluxes salen para asustar a los niños de la nueva familia. Para ganar su respeto, los nuevos dueños tienen que ofrecerles comida, cigarrillos, miel y maíz.

En la actualidad, los aluxes todavía cuidan de los pueblos mayas. En los cenotes de Dzitnup y Samula, cerca de la ciudad de Valladolid, aún se pueden encontrar algunas figurillas originales hechas de arcilla. Algunas personas creen que la misión de los aluxes es traer luz al mundo. Es muy difícil lograr ver a una de estas criaturas, ya que son sumamente rápidos y ligeros como el viento. Hasta el día de hoy, los mayas conservan la creencia de que, si respetan a los aluxes, ellos los protegerán y cuidarán de sus propiedades.

La leyenda de la Xtabay y Xtabentún

La leyenda de la Xtabay (se pronuncia esh-ta-bai) cuenta la historia de dos bellas hermanas. Una de ellas era considerada por la gente como una pecadora, y la otra, al ser más recatada, era vista como una santa. La primera hermana, Xkebán, era rechazada por ser sexualmente libre, pero era muy querida por los débiles y los enfermos, mientras que, su hermana Utz-Colel, a pesar de ser considerada como más decente, era rígida y arrogante por dentro.

Cuando Xkebán murió, llegaron personas de todas partes a su funeral, su tumba estaba cubierta de hermosas flores de colores y un aroma dulce se percibía en el aire. En cambio, cuando Utz-Colel murió, su cuerpo despedía un olor muy desagradable y las flores de su tumba se secaron. De la tumba de Xkebán comenzó a crecer una flor llamada Xtabentún, y de la tumba de Utz-Colel creció un cactus llamado tzacam.

Utz-Colel regresó del más allá para vengarse de la bondad de su hermana, ofreciendo su amor a hombres desconocidos, tal como lo hacía su hermana en vida. Se paraba junto a un árbol de ceiba, y mientras cepillaba su cabello con un peine hecho del cactus que crecía en su tumba, atraía a los hombres dentro del árbol y los asesinaba…

Espera la segunda parte de nuestras Leyendas mayas: Cuentos para dormir de una antigua civilización.