Sunset Fishermen, el pequeño paraíso de dos generaciones

• Colaboradores, socios y huéspedes se sienten parte de una familia con la que comparten la ubicación perfecta en el caribe mexicano

Playa del Carmen, Q. R.- Algunos dicen que es la playa, otros destacan la atención, unos más lo prefieren por su ubicación; lo cierto es que ese rincón que ocupa el Sunset Fishermen Beach Resort en el Caribe mexicano desde hace 20 años, se ha convertido en el pequeño paraíso al que los viajeros aman regresar una y otra vez.

Desde el lobby del “Fishermen”, de Grupo Sunset World, la franja de arena y los cambiantes tonos del mar Caribe hacen una irresistible invitación. La playa es perfecta en esa zona del complejo turístico de Playacar: es amplia, limpia y da la sensación de privacidad. Sin embargo, el resort se encuentra tan cerca de la afamada Quinta Avenida de Playa del Carmen, que resulta una agradable caminata.

Incluso pasear por los alrededores de Sunset Fishermen es divertido e interesante. Justo frente al lobby hay un amplio parque donde se yergue ruinosa, pero imponente, una estructura construida por los mayas en el siglo XVI. En el área, hermosas casas de variadísimos estilos arquitectónicos conviven con la sombra de altas palmeras y la brisa del mar.

“¡Hola, bienvenidos! ¿Cómo han estado? ¡Qué gusto verlos de nuevo!” son las palabras que constantemente se oyen en el lobby de Sunset Fishermen. Los socios saludan a los colaboradores con un apretón de manos, sonrisas francas e incluso abrazos. Y es que desde hace muchos años Gamaliel Lázaro, jefe de prevención, y Marcial Canul, botones, los han recibido con la calidez mexicana que tanto agrada a los extranjeros.

“Hay jóvenes de 18 o 19 años que venían desde que tenían 5 o 6 años, y me saludan”, porque como son repetitivos, crecen y estamos aquí, esperándolos siempre”, explica Gamaliel, quien ha seguido la historia de Sunset Fishermen prácticamente desde su construcción y ha laborado aquí 11 años.

“Toda el área del hotel era mata de uva de playa; quizá estuvieron unos 200 albañiles en su construcción. Yo estaba en una compañía de Playacar. El gerente de entonces vio cualidades en mí y me pagaron un diplomado y cursos de estándares de hotelería. Estoy muy agradecido con Grupo Sunset World”, dice Gamaliel, quien recuerda con cariño a algunos Socios que durante muchos años visitaron el resort, hasta que fallecieron, pero sus familias siguen llegando cada año a vacacionar.
Sunset Fishermen ha sido el lugar de descanso de familias cuyos hijos ahora regresan con sus propios niños a disfrutar del Caribe. Para Marcial Canul, es uno de los aspectos más entrañables de su trabajo de 15 años. “Me da gusto ver que siguen viniendo, que siguen unidos; ellos se sienten a gusto cuando llegan y los saludamos. Demuestran su alegría. Siempre dan un abrazo genuino”; a veces, incluso, “nos traen un regalo de donde vienen: playeras, gorras… yo estoy contento y espero seguir aquí, hasta algún día que ya no pueda subir y bajar escaleras”.

El resort consta de 20 condominios y 61 habitaciones, que son el anhelado trofeo de todos los socios de Club Sunset, de Grupo Sunset World. Todo el año la ocupación es alta y hay que tener todo en orden para recibir a los Socios y huéspedes. Rosita Tamay, supervisora de piso, se ha hecho cargo de esta labor durante 15 años. Proveniente de Carrillo Puerto, Quintana Roo, se muestra contenta de su trabajo. A los huéspedes “les gusta mucho la playa, porque está cerca, nada más bajan… El hotel es pequeño pero muy bonito. Para mí, Fishermen significa mucho. Me siento muy a gusto”, dice Rosita con una sonrisa.

Eufemia Yama, de evidente ascendencia maya, es camarista. Ella ha visto a muchos compañeros crecer en la compañía. “Hay muchas posibilidades de superarse”, y añade que constantemente hay cursos de capacitación. “Está muy bueno porque aprendemos cosas nuevas. Por ejemplo, el curso de inglés, o el de los químicos que manejamos para la limpieza”. Con 11 años en Sunset Fishermen, afirma: “me siento alegre, feliz, por eso he aguantado muchos años. Como es un hotel pequeño, es como si fuera una familia. Todos nos conocemos”.

Anselmo, toallero, comparte el sentir de Eufemia. También ha trabajado en Sunset Fishermen durante 11 años. Con su acento yucateco platica que a los Socios se les conoce por su nombre, no por un número. “Los huéspedes se sienten como en familia. Ellos nos dan la oportunidad, me platican de todo y me vuelvo hasta su psicólogo”, bromea, y añade: “me siento satisfecho porque los vi crecer y ahora ya hasta tiene sus propios hijos, y siguen viniendo, nos siguen saludando y sonriendo. La satisfacción de ver a una persona alegre es algo que no se toca, se siente”.

Muchas historias convergen en este pintoresco conjunto con su alberca al centro y el mar caribe de fondo; muchos acontecimientos también, como el paso del Huracán Wilma que lo afectó severamente. Sólo el trabajo en equipo lo sacó adelante y pronto regresaron las risas de los niños jugando en la arena, las animadas pláticas de los jubilados, mexicanos, estadounidenses, canadienses…

María Teresa González, gerente general de Sunset Fishermen, quien ha colaborado en Grupo Sunset World durante una década, se expresa orgullosa de su equipo. “Es muy gratificante ver el crecimiento del staff cuando hacen prácticas y adquieren nuevos conocimientos, verlos crecer dentro de la misma compañía y que se sientan orgullosos de pertenecer a ella. Quiero reconocerles su dedicación y darles las gracias porque cuando llegué a integrarme a la Familia Sunset Fishermen me hicieron sentir bienvenida, me brindaron la oportunidad de trabajar de la mano con ellos y crecer juntos.”

La permanencia de Gamaliel, Marcial, Rosita, Eufemia y Anselmo y otros colaboradores le da estabilidad a un equipo de colaboradores que, sin pretensiones y con mucho entusiasmo, tienen el objetivo común de crear el ambiente ideal para unas vacaciones felices. Los socios lo sienten así, por eso regresan. Sunset Fishermen celebra 20 años con esta cálida personalidad, y es gracias a la entrega de sus colaboradores y a la preferencia de sus Socios y huéspedes. Que sean muchos años más.