Un regalo del mar: la paz mental

¿Por qué el murmullo de un río nos sumerge en la serenidad? ¿Por qué al mirar el mar nuestro pulso y nuestra respiración se regulan? ¿Por qué siempre asociamos las vacaciones a un día de playa, ya sea para divertirnos o relajarnos? Pues el científico Wallace “J.” Nichols responde a estas preguntas, aunque seguramente usted mismo intuye parte de la respuesta…

Estar cerca, debajo, arriba o inmerso en el agua nos produce un bienestar que la ciencia investiga con mucho detalle desde hace unas décadas. “Estamos comenzando a aprender que nuestros cerebros están interconectados para reaccionar positivamente al agua y que estar cerca de ésta puede calmarnos…aumentar la innovación y retrospección e incluso sanarnos,” escribe Nichols en su libro Blue Mind.

La simpleza del horizonte en la playa (líneas horizontales y curvas, colores intensos) aquieta nuestros sentidos. “Menos es más”, nos recuerda el limpio diseño de este paraíso que nos transporta sin más a una sensación relajante, de plenitud y felicidad apacible.

Nichols no sólo se enfoca en explicar la ciencia detrás de estas emociones que genera cualquier cantidad de agua cerca de nosotros. También colabora activamente con gobiernos y grupos no lucrativos a conservar entornos naturales que faciliten este encuentro con la naturaleza y el elemento de la paz, el agua.

Cancún es un buen lugar para comenzar esta terapia de reflexión y conexión con nosotros y nuestro entorno. ¿Qué tal unas vacaciones frente al mar?

Con información de Hey, Cancún!