El Taco como atractivo turístico

¿Viene a Cancún de vacaciones y planea regresar sin comer tacos? ¡Cuidado! Podría estar faltando al deber de todo viajero que visita México. Y es que el taco, con su origen prehispánico, su versatilidad y sencillez, se ha convertido en el mejor platillo del mundo. Bueno, hay que hacer una pequeña especificación: se trata del taco al pastor, esta fascinante fusión de gastronomía libanesa con la mexicana, el que ha conseguido este honorable título que otorga el sitio web Taste Atlas.
Con 4.4 estrellas de calificación, y por encima de la pizza napolitana, la lasaña de Boloña, el ceviche de Perú y el sushi de Japón, los tacos al pastor convencieron a los expertos de este sitio así como han convencido a todo el que los ha degustado. Y en la actualidad, comer tacos forma parte de la experiencia de disfrutar una estancia en México.

Ah, pero comer tacos tiene su arte. Y especialmente los tacos al pastor, pues cada ingrediente tiene su razón de ser. Cuando en la década de los 20 llegó a México una comunidad libanesa, trajo consigo toda la riqueza gastronómica de aquel país. El shawarma, hecho con carne de cordero cocinada en un asador vertical y servido en pan pita, podría considerarse el antecedente directo del taco al pastor.

En México, la carne de cordero no es tan fácil de hallarse, así que los “tacos árabes” se comenzaron a preparar con carne de cerdo. El pan pita se cambió por la tortilla de maíz que, junto con la salsa verde o roja, le dio identidad. Finalmente, la piña se añadió como un acto de genialidad, para redondear sabores y minimizar la sensación de grasa.

No todas las taquerías hacen buenos tacos. Pero si usted, viajero, ha decidido incluir esta aventura a su viaje, aquí va un consejo: ahí donde vea más gente, es donde los tacos están buenos. Si alguien le dice que la salsa no pica, no haga caso: pruebe usted unas gotas en el dorso de su mano antes de servir generosamente sobre sus tacos. ¡Que los disfrute!

Con información de El diario de Yucatán y Food and Travel.