El Caribe mexicano vive una de sus temporadas vacacionales más dinámicas de los últimos años en esta Semana Santa, consolidándose como uno de los destinos favoritos tanto para viajeros nacionales como internacionales. La ocupación hotelera registra un incremento del 2% respecto al mismo periodo del año pasado, superando incluso las previsiones iniciales de afluencia.
Uno de los factores clave detrás de este desempeño ha sido la sólida conectividad aérea, con numerosos vuelos diarios que aseguran la llegada constante de visitantes nacionales e internacionales interesados en disfrutar de los múltiples atractivos que ofrece la región.






